La clave para tener una piel sana y atractiva está en seguir una dieta equilibrada, en la que estén incluidos todos los nutrientes esenciales.
Frutas y verduras. Son aconsejables para retrasar el envejecimiento. Ambos grupos de alimentos contienen sustancias antioxidantes, que contrarrestan las reacciones químicas de oxidación que se producen en nuestro organismo. Además de las frutas y verduras, las legumbres, los cereales y el aceite de oliva ayudan también a mantener un aspecto saludable.
Agua. Otro elemento importante es el agua. El consumo de dos litros diarios ayuda a mantener la piel perfectamente hidratada y a eliminar las toxinas que pueden perjudicar al organismo.
Menos alcohol y tabaco. Por el contrario, sustancias como el alcohol o el tabaco agilizan el proceso de envejecimiento y no son recomendables.
Menos grasas. Tampoco lo son los alimentos preparados, como la bollería industrial, por su alto contenido en grasas saturadas. Grasas que también contienen las carnes rojas y que pueden llegar a acelerar procesos degenerativos como algunos cánceres, según han demostrado distintos estudios epidemiológicos.
En resumen, para mantener un cuerpo sano, dinámico y más saludable lo importante es llevar una alimentación equilibrada y, sobre todo, variada.