Madrid, 17/04/2001.- Mujeres y hombres han gozado desde antiguo con la belleza y la posesión de las piedras, dones de la tierra, símbolos de poder y ostentación, usados como amuletos y talismanes, o como antídotos o medicina en distintas épocas de la Historia, según algunos expertos consultados por Efe. Actualmente, las gemas siguen siendo muy apreciadas, su consumo va en aumento, y a su valor estético y ornamental se une el que se las considera una inversión segura, además de que en los últimos años han proliferado los estudiosos de estas piedras, convencidos de su poder de sanación, dijo a Efe Luis L. Lizón, especialista en gemología.
Sobre el mundo de las gemas, sus rituales y propiedades han indagado también Francisco Bostrom, autor de "La sabiduría de las piedras", y Chus Alonso Lázaro, experta en esta cuestión, diseñadora de joyas y convencida del "poder extraordinario de sanación" que poseen las piedras.
"Las piedras hablan, ¡vaya si hablan!", dijo a Efe Chus Alonso, y explicó que "el lenguaje de las piedras son sus vibraciones, la energía que tienen en su interior, y que aportan a los humanos "salud, protección y relax entre otros beneficios".
Madrileña, 49 años, menuda y de aspecto frágil, y con su título de profesora de Educación Física en el bolsillo, Chus Alonso cambió hace tiempo el estrés de la capital por la paz de un cortijo en Almería, un refugio donde "escucha" y diseña sus piedras, y que sólo abandona para "dar una vuelta por Madrid" o "acercarme" a buscar algún ejemplar especial en las selvas del Amazonas con el que diseñar sus creaciones.
De colores intensos, tanto el lapislázuli como las turquesas son piedras "unidas a nuestro cuerpo y "perfectas para combatir los dolores", dijo Alonso, mientras que la fluorita -con reflejos tornasolados y destellos cambiantes- es una piedra semi-preciosa perfecta para llevar cuando hay que aclarar una situación y la mente está bloqueada.
La ágata, piedra de los "dones" La ágata es la piedra de los "dones", afirmó esta especialista, se asocia al mundo del pensamiento y de la imaginación y es "perfecta" para los que por su trabajo necesitan aumentar la creatividad: pintores, escritores, periodistas, actores, músicos, publicistas... además de que "despierta la voluntad de estos profesionales y acrecienta los impulsos vitales".
Conocido como el "profesor", el cuarzo enseña, avisa de los peligros y "guía con seguridad". Es la piedra "protectora por excelencia", mientras que el granate ayuda a aumentar el poder de concentración.
En cuanto a cómo se utilizan estas últimas para aprovechar al máximo sus propiedades, Chus Alonso explicó que conviene usar el cuarzo como protección llevándolo siempre en la mano derecha, y que en el puesto de trabajo es "interesante" tenerlo en forma de pirámide, y señaló que el granate combate los dolores abdominales.
También se refirió esta diseñadora a la hematite, otra piedra semi-preciosa conocida como la "concentradora", y que posee dos cualidades esenciales: la de potenciar la capacidad de concentración en el trabajo o el estudio, y la de su gran capacidad para aliviar todo tipo de dolores y cortar las hemorragias.
Para aliviar el dolor hay que pasar la hematite por las zonas doloridas, y para cortar heridas o hemorragias, frotar suavemente el área que se quiere sanar. Y como piedra de concentración sólo es preciso tenerla cerca mientras se necesita, pero no demasiado tiempo porque "puede llegar a producir desgana".
Y otra menos popular, pero igualmente útil es el apatito, una piedra que presenta diversos colores -desde el blanco y amarillo, hasta el verde, azul o pardo rojizo- y que es más conocida como la gema de la sinceridad y la honestidad, explicó Chus Alonso.
También se la considera la "piedra de la amistad y puede ser un potente amuleto para sellar y reafirmar lazos de amistad profunda y sincera".