Alimentación infantil Alimentación escolar Huesos fuertes Corazón sano Bienestar digestivo
     Test desayuno infantil

Foros de PULEVAsalud
Beneficios y curiosidades sobre las lentejas
Hay muchos refranes de las lentejas ("si quieres las comes y si no las dejas", "lentejas, comidas de viejas", "lentejas, de qué te quejas") porque sobre gustos no hay nada escrito. Pero aquí no vamos a tratar de estas cuitas, sino que veremos los beneficios que nos aportan, cómo debemos comerlas, a quién convienen, en definitiva aquellos aspectos que nos interesa conocer de ellas para sacarles el mejor partido posible.

1. Propiedades de las lentejas 
2. ¿Quiénes deben tomarlas? 
3. Un consumo sano 
4. Su uso en la cocina 
5. ¿Qué debo saber para comprarlas? 
6. ¿Cómo las conservamos en casa? 
 
  1. Propiedades de las lentejas
 
Lentejas. Por su contenido en folato ayudan a evitar la aparición de síntomas de depresión y mal humor.

Las lentejas son ricas en ácido úrico y purinas, por lo tanto deberán comerlas con prudencia aquellas personas que estén haciendo dieta para artritis, artrosis, arteriosclerosis y gota.

No debe ser un alimento restrictivo en dietas de adelgazamiento, ya que poseen muy poca grasa y el poder calórico procede de su riqueza en hidratos de carbono, que proporcionan una gran saciedad.

Además al ser también las lentejas fuente de potasio, ayudan a eliminar agua del organismo, neutralizando la retención de líquidos que podrían proporcionar otros alimentos más ricos en sodio.

Son ricas en vitaminas del grupo B (niacina o vitamina B3, tiamina, piridoxina y la tiboflavina), las más adecuadas para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Al ser buena fuente de folato (el organismo lo transforma en ácido fólico) ayudan a evitar la aparición de síntomas de depresión y mal humor.

Puede ser un buen afrodisíaco, ya que las lentejas son ricas en cinc y este mineral es muy importante para el control hormonal que influye en el deseo sexual y en la producción de esperma.

Es buena fuente de hierro por ello es bueno para prevenir la aparición de anemia, para las mujeres con tendencia a sufrir reglas muy abundantes y personas que padecen habitualmente hemorragias nasales. Incluso ayudaría a prevenir las infecciones vaginales, ya que se ha comprobado que las mujeres con bajos niveles de hierro son más propensas a sufrirlas.

Las lentejas ayudan ante las enfermedades cardiacas ya que disminuyen los niveles de colesterol y grasas debido a su contenido en fibra, fitatos y al ser muy pobres en lípidos o grasa.

Al tener hidratos de carbono que se absorben lentamente, presenta una doble ventaja:

- Por un lado, mantienen la sensación de plenitud durante más tiempo (que contribuye a que la absorción de los hidratos de carbono sea todavía más lenta, mejorando el tránsito intestinal),

- Y por otro, mantienen los niveles de azúcar dentro de la normalidad sin necesitar mucha insulina.

Además, por su interesante contenido en fibra, aporta el 12% de la necesaria, facilita la digestión, siempre y cuando las cocinemos solas o con verduras.

Resultan ideales en la alimentación de los niños para que puedan tener energía suficiente en sus juegos y en la alimentación de las personas que realizan algún ejercicio físico.

Son también un alimento muy apropiado para personas mayores por su fácil masticación

Son aconsejables para los vegetarianos, al ser buena fuente de proteínas, sobre todo si se combinan con arroz.


Volver al índice 

  2. ¿Quiénes deben tomarlas?
 

Después de conocer todas las propiedades que encierran las lentejas podemos deducir que interesa consumirlas a personas con:

- Enfermedades cardiovasculares.

- Colesterol.

- Diabetes.

- Tránsito intestinal lento.

- Bulimia o apetito intenso.

- Anemia y/o déficit de hierro.

- Niños y adolescentes en edad de crecimiento.

- En personas mayores, su fácil masticación, su asequibilidad, lo que previene de dietas deficitarias tan comunes en personas de edad avanzada. De ahí el refrán "lentejas, comida de viejas".

- En las dietas vegetarianas.


Volver al índice 

  3. Un consumo sano
 

Con el fin de potenciar aún más sus propiedades es necesario:

- Consumirlas no sólo en invierno, sino también el resto del año en cremas, purés y ensaladas.

- Tomarlas al menos dos o tres veces por semana. La ración sería de 50 a 80 g por persona.

- Servirlas junto con alimentos ricos en vitamina C (kiwi, zumo de naranja).

- Mezclarlas con cereales (arroz) para conseguir proteínas de alto valor biológico.

- Cocinarlas con verduras (cebolla, puerro, zanahorias, tomate) para que sean más digestivas y más sanas.

- Comerlas despacio y masticarlas bien. Si se es propenso a la flatulencia, se recomienda la lenteja pardina al ser más suave y más pequeña.


Volver al índice 

  4. Su uso en la cocina
 

Las lentejas forman parte de numerosas recetas de la cocina nacional e internacional, desde los platos tradicionales hasta los más sofisticados. Y pueden ser la base en la preparación de primeros platos, ensaladas, guarnición e incluso ser platos únicos.

La ración por persona debe ser de 50 a 80 g, ya que al cocinarlas multiplican su peso dos veces y media.

A la hora de cocinarlas se les debe cubrir con agua fría (evitaremos que la piel se seque y se desprenda). Si durante el cocinado les faltase agua, lo mejor es añadirla poco a poco.

Con objeto de estimular la digestión, al agua de cocción se le puede añadir hierbas carminativas (perejil, comino, laurel, tomillo, clavo de olor). Para facilitar la digestión lo mejor es comerlas en purés y quitarles la piel.

Las lentejas en conserva llevan como conservante sal, que la podemos eliminar si las aclaramos antes de consumirlas. Para cocinarlas sólo hay que ponerlas en la olla durante unos minutos con los ingredientes elegidos para realizar la receta que queramos hacer.

En el mercado también las encontramos en lata. Sólo requieren ser calentadas para ser consumidas.


Volver al índice 

  5. ¿Qué debo saber para comprarlas?
 

En el mercado las podemos encontrar a granel o envasadas.

Tanto en las a granel como en las envasadas secas, tenemos que fijarnos que no estén partidas y que desprendan un olor fresco con un ligero toque a nuez.

La calidad de las envasadas lo indica el color de la etiqueta. Así podemos diferenciar:

- etiqueta roja- calidad superior

- etiqueta verde- buena calidad

- etiqueta amarilla- calidad inferior


Volver al índice 

  6. ¿Cómo las conservamos en casa?
 

Se deben conservar protegidas de los insectos, luz y humedad; preferiblemente en un ambiente fresco y seco.

Las envasadas se conservan mejor en su envoltorio. Es necesario seguir los consejos del fabricante.

En las "a granel", una vez abierto el envase es mejor conservarlas en recipientes herméticos.

Así, las podremos mantener hasta un año, pero es importante saber que cuanto más tiempo las guardemos, mayor será el tiempo de cocinado.


Volver al índice 

María del Carmen Moreu Burgos

Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos. Diplomada en Nutrición.

Puleva Salud

 



comentarios

 Guardar en Área personal   Enviar   Imprimir   Inicio 
 
© Puleva Salud. Prohibida su reproducción total o parcial    
Política de privacidad
 
Conoce todo sobre los grandes temas de la medicina y sobre las enfermedades más frecuentes.
Descubre las claves de la alimentación humana y cómo conseguir que la nuestra sea saludable.
Cuídate con Pulevasalud.com y aprende a sacarte el máximo partido, estar en forma, vencer el estrés...
Toda la información sobre salud, nutrición y bienestar en cada momento de nuestra vida.
Conoce los secretos del cuerpo humano de una forma entretenida con nuestras aplicaciones multimedia
Una puerta abierta a la actualidad y al encuentro virtual de los usuarios en nuestros foros y chats
Conoce quiénes somos, las Sociedades Médicas que participan en Pulevasalud.com y cómo navegar por el portal
Regístrate en Pulevasalud.com y construye el portal a tu medida con los contenidos que más te interesen
Test desayuno infantil
Avalado por las principales sociedades médicas