La chirimoya es una fruta tropical con sabor dulce, ligeramente ácido que recuerda a una mezcla de piña y plátano, o al sabor de la pera, muy aromática y con una pulpa muy refrescante. Es muy fácil de comer, se parte en dos mitades y se toma la pulpa con una cuchara, evitando las semillas. Procede de un árbol que le da nombre, el chirimoyo.
España es el primer productor mundial de chirimoya.
Es originaria de Sudamérica, más concretamente de la zona andina limítrofe entre Ecuador y Perú, donde crece en altitudes comprendida entre 1400 y 2000 metros.
Así, en tumbas prehistóricas del Perú, se han desenterrado jarrones de terra-cota modelados en forma de fruta de chirimoya.
No obstante, algunos historiadores también incluyen las zonas andinas de Chile y Colombia como lugar de origen de esta fruta.
Posteriormente, tras el descubrimiento de América, fue introducida en Oriente, vía África, por los primeros navegantes españoles. Éstos cuando la descubrieron en América la denominaron "manjar blanco".
Aunque es propia de Sudamérica también se cultiva en Europa, principalmente, en la costa de Granada, en los municipios de Almuñécar, Jete y Otivar. Se tiene constancia de su existencia en la costa granadina hace más de 400 años, pero su cultivo propiamente dicho comenzó hacia los años 40 del pasado siglo XX.
Los principales productores son Argentina, Perú, Australia, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Israel, Sudáfrica, España y Taiwán. En la actualidad, España es el primer productor mundial de chirimoya con un 80% del total, convirtiéndose en un cultivo bastante rentable, donde toda la producción está destinada al mercado nacional, ya que es una fruta muy delicada, que presenta una escasa resistencia al transporte.
Su expansión está muy limitada debido a un reducido numero de variedades comerciales y a que la producción se concentra sólo en determinadas fechas. Otra razón de su escasa difusión se debe a sus estrictas exigencias edafoclimáticas -suelo/clima-.
La chirimoya (Annona Cherimola Mill ), pertenece a la familia de las Anonáceas, genero Annona.
El chirimoyo es un árbol de porte pequeño que alcanza hasta unos 8m de altura, con un corto tronco y una copa amplia más o menos redondeada. Cuenta con ramificaciones bajas que forman faldones, con un sistema radicular superficial y ramificado y con hojas ovales, en disposición alterna, recubiertas por el envés de una pelosidad aparente.
Sus flores aparecen solitarias o agrupadas en número de 2-3.
El fruto, la chirimoya, es una baya con numerosas semillas de color negro, ovoides y brillantes. Es una infrutescencia de color verde, que toma un color más cálido cuando madura.
El componente mayoritario de esta fruta es el agua (73,5 ml por 100 g de porción comestible).
También destaca por su aporte en hidratos de carbono (20% de su peso), fundamentalmente azúcares simples como la fructosa y glucosa (en torno al 11%) y sacarosa (alrededor del 9%).
Dado su alto contenido en azúcares, su aporte calórico es entre moderado y alto, proporciona 81 Kcal por 100 g de porción comestible.
Esta fruta subtropical es pobre en grasa y proteínas. Tiene la peculiaridad de contar con una gran cantidad de ácido fosfórico que, fluctúa alrededor de un 14%, lo cual eleva notablemente su valor nutritivo, constituyendo un alimento fosfatado natural.
Aporta otros minerales como calcio (30 mg por 100 g de porción comestible), potasio (264 mg por 100 g de porción comestible) y hierro (0,4 mg por 100 g de porción comestible.
Su aporte de fibra (1,9 g por 100 g de porción comestible) mejora el tránsito intestinal y beneficia a múltiples enfermedades y alteraciones.
Tiene un gran valor vitamínicoen las del grupo B (ninguna fruta fresca posee tan alto contenido de vitaminas B1, B2 y B6), también es fuente de vitamina C y de pequeñas cantidades de vitamina A.
Dª. María del Carmen Moreu Burgos
Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos. Diplomada en Nutrición.