De origen gallego y populares en todo el país, estos pimientos destacan por su pequeño tamaño y por el intenso sabor picante que pueden presentar algunos de ellos y que puede resultar apasionante. Se caracterizan porque no se puede predecir por inspección visual si uno de ellos es picante o no. Existe un dicho popular asociado a los pimientos de Padrón, "os pementos de Padrón, uns pican e outros non", o lo que es lo mismo, "los pimientos de Padrón, unos pican y otros no".
Los pimientos del Padrón fueron introducidos en nuestro país en el siglo XVI.
Tal y como indica su nombre, este pimiento es originario de la localidad gallega de Padrón, provincia de A Coruña.
Se introduce en nuestro país a través de los misioneros del convento franciscano de Herbon (perteneciente a la parroquia de Padrón, de ahí su nombre) en el siglo XVI.
Desde entonces, Herbon ha mantenido una gran tradición por su cultivo y poseen grandes invernaderos dedicados al cultivo exclusivo de dicha variedad de pimiento.
Aunque los misioneros de dicho convento los importaron de América, con los años se han ido adaptando a la climatología propia de la región, reduciendo su tamaño pero no su sabor.
Hoy en día su consumo y cultivo esta extendido prácticamente por todo el país.
El pimiento (Capsicum annuum L), pertenece a la familia de las Solanaceas.
Son los pimientos importados de América, que con los años se han ido adaptando a la climatología de la región.
Sus características externas son particulares (reducción en su tamaño pero no en su sabor) y están sujetas no sólo a las condiciones climáticas de la zona sino también al modo de cultivo que los especialista aplican como a la cantidad de agua recibida.
Dentro de la clasificación de los pimientos, los de Padrón se pueden enmarcar dentro de los considerados como picantes.
Presentan una forma alargada, cónica y ligeramente rugosa y pequeño tamaño. Se suelen consumir frescos y verdes, presentan un sabor un tanto picante, si bien también podemos encontrar variedades dulces.
Se recolectan cuando son pequeños, durante los meses de mayo y junio. Aunque la temporada de esta hortaliza se extiende durante todo el verano y hasta finales de octubre.
Para celebrar su llegada, cada año el primer sábado de agosto se organiza en Herbon una fiesta gastronómica donde el pimiento de Padrón es el protagonista .
El aspecto más curioso de este tipo de pimiento radica en el intenso sabor picanteque presentan sólo algunos, de ahí el refrán tan conocido "los pimientos de Padrón, unos pican y otros no".
Este picor es algo que resulta inapreciable hasta que los comemos, ya que a la vista no se ven diferencias ni en tamaño, ni en forma y ni en color.
El responsable del sabor picante es una sustancia que se acumula durante la maduración y que recibe el nombre de capsaicina. Pero la nota de originalidad de estos pimientos radica en la incertidumbre de si el pimiento que nos llevamos a la boca picará o no picará.
Su valor nutricional es muy similar al del pimiento verde.
Como componente mayoritario tiene el agua, lo que hace lógicamente que su aporte calórico sea muy bajo. Son una fuente excelente de vitamina C. Destacan también por su contenido en beta-carotenos (que el organismo lo transforma en vitamina A conforme el organismo lo necesita), folatos y vitamina E.
Todo esto le confiere al pimiento de Padrón un importante efecto antioxidante.
Entre los minerales más abundantes podemos encontrar el potasio y el magnesio. Mientras que el sodio apenas está presente.
Tener en cuenta que aunque son bajos en calorías, como su forma habitual de consumo es fritos, el aporte calórico sube considerablemente, no por el pimiento sino por la absorción de aceite.
Para que resulten más ligeros se pueden asar a la parrilla, a la plancha o incluso hacerlos en el microondas. Así resultan muy adecuados en dietas de bajo aporte de grasa.
Cuando son crudos, son buena fuente de vitamina C, pero de todos es conocido que esta no es la forma habitual de comerlos. Por la fritura o por la plancha se pierde parte de esta vitamina al ser sensible al calor.
Su bajo contenido en sodio, los hace muy aptos para ser consumidos por personas que requieren de dietas hiposódicas, pero como lo normal es añadirles sal una vez frito, las personas con este problema deben tener la precaución de no añadirla.
María del Carmen Moreu Burgos
Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos. Diplomada en Nutrición.