Alimentación infantil Alimentación escolar Huesos fuertes Corazón sano Bienestar digestivo
     Test desayuno infantil

Foros de PULEVAsalud
Meconio: situaciones de riesgo más frecuentes
El meconio es la primera deposición de un recién nacido. Son heces que se van acumulando durante la vida embrionaria, concretamente a partir de que se forma el aparato digestivo del bebé. Su color suele ser negro y se expulsa normalmente durante los primeros días de vida. ¿Qué situaciones de riesgo pueden darse con relación al meconio? Descúbrelas aquí.

1. ¿Qué es el meconio? 
2. Situaciones de riesgo 
    2.1. Liberación prematura del meconio 
    2.2. Liberación tardía del meconio 
3. Liberación precoz del meconio y su tratamiento  
 
  1. ¿Qué es el meconio?
 
Líquido amniótico. A partir del quinto mes, el feto empieza a tragar líquido amniótico durante sus movimientos en el interior del vientre materno.
El meconio es la primera deposición de un recién nacido. Son heces que se van acumulando durante la vida embrionaria, concretamente a partir de que se forma el aparato digestivo del bebé. En torno al cuarto mes de gestación ya se puede apreciar el esbozo del aparato y en el quinto mes el bebé ya tiene su boca, estómago e intestinos formados. El niño, alimentado a través del cordón umbilical, crece en el vientre de la madre, rodeado por líquido amniótico. Este líquido es un fluido acuoso que rodea y amortigua al feto en el interior del saco amniótico (cuando la mujer rompe aguas libera el líquido del saco).

A partir del quinto mes, el feto empieza a tragar líquido amniótico durante sus movimientos en el interior del vientre materno. Estas son pequeñas "tragaditas" que el bebé realiza inconscientemente. Se trata de un movimiento natural del bebé como puede ser cerrar y abrir los ojos, no es parte de su alimentación. El aparato digestivo del bebé acumula meconio formado por los desechos y células muertas del líquido amniótico incluido el lanugo (vello muy fino que desprende el bebé); y la bilis que segrega el propio órgano digestivo.

Los desechos sólidos son contenidos por el niño hasta que salga del vientre de su madre; los líquidos, son expulsados cuando el feto orina. Aunque parezca que es mucho tiempo de acumulación, lógicamente, se trata de un proceso lento y de unas cantidades muy pequeñas de materia inservible que el bebé acumula y concentra mucho, para que una vez nacido lo expulse en su primera defecación.

Su contenido y concentración hacen que el meconio sea de un color más negro que verde, de aspecto tremendamente adherente, muy espeso. Antiguamente, nuestros abuelos decían "la pez" para referirse al meconio, la sustancia negra y pegajosa (parecida al alquitrán) que se empleaba para recubrir la madera de los barcos y así protegerla del agua. Hoy en día, el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua reconoce en el segundo significado de "pez" en femenino: excremento de los niños recién nacidos.


Volver al índice 

  2. Situaciones de riesgo
 
Hay dos problemas que pueden surgir con relación al meconio: que el bebé lo libere justo antes o durante el parto; o bien que no lo expulse hasta las 24 ó 48 horas posteriores al nacimiento.

2.1. Liberación prematura del meconio
Control y seguimiento. Para prevenir cualquier riesgo en la etapa final del embarazo, el ginecólogo sigue su evolución durante los nueve meses realizando al menos tres ecografías.

Principalmente, lo más grave es que el meconio sea liberado en el interior del saco amniotico o durante el parto (las dos o tres horas de dilatación más el momento de dar a luz). Si una mujer suelta líquido amniótico turbio los médicos saben que el meconio ha sido expulsado.

La liberación del meconio es un síntoma del sufrimiento del feto: el bebé está siendo sometido a estrés debido a las contracciones del útero de la madre que dificultan la respiración del niño y hay falta de oxígeno. La asfixia fetal es una situación de riesgo y un indicador de complicaciones en el parto. Controlando las situaciones de riesgo se vigila la posible liberación del meconio. Es evidente, por tanto, que el objetivo primordial de los médicos es evitar el sufrimiento fetal.

Además pueden darse otro tipo de situaciones o factores que podrían "favorecer" la salida prematura del meconio. Por ejemplo, si el niño viene de nalgas, si está enredado con el cordón umbilical o si tiene un nudo verdadero (un nudo en el cordón); también las medidas físicas del bebé y de la pelvis de la madre pueden contribuir a su expulsión antes del nacimiento. Todas estas situaciones o cualquier tipo de cambio en el protocolo normal de un parto son prevenidas por los médicos para no llegar a consecuencias mayores.

En ocasiones, aunque se previene y se sigue a una embarazada durante sus nueve meses, puede necesitarse alguna medida de urgencia. En el caso de que el meconio sea liberado dentro de la madre, el parto debe provocarse mediante cesárea. Del mismo modo, si el parto está iniciado, habría que agilizarlo para terminar cuanto antes. De esta forma se intenta evitar la aspiración del meconio.

Para prevenir estos riesgos en la etapa final del embarazo, el ginecólogo sigue su evolución durante los nueve meses realizando al menos tres ecografías. Hoy en día en España se sigue un protocolo muy riguroso y, gracias a las nuevas tecnologías y a la mayor preparación profesional, se evitan posibles complicaciones. El médico que sigue a la mujer conoce su historia médica, sabe si tiene alguna enfermedad infecciosa, si existe alguna complicación física para dar a luz, sabe por ejemplo si es hipertensa (esto influye claramente en la vida del feto) o si ha sido madre antes.

Además, mediante las ecografías observa posibles malformaciones en el niño y, a través del monitor, sabe si el bebé se encuentra en buen estado o si su posición del feto es la adecuada. En definitiva, los médicos prevén desde el comienzo del embarazo y sobre todo al final las posibles complicaciones que pueden desembocar en estrés y sufrimiento fetal en el momento de dar a luz.

Por estos motivos, la mujer es monitorizada incluso en la última visita y, por supuesto, desde que comienza el parto. Un foco del monitor controla el latido del corazón del niño y el otro foco mide las contracciones uterinas. De esta forma se ve cómo reacciona el niño ante la falta de oxígeno provocada por las contracciones.

Cuando el sufrimiento comienza, el monitor indica el estado "Dip 1"; si el bebé recupera su ritmo cardiaco normal no ocurre nada, pero si los gráficos forman picos en vez de curvas se llega al estado "Dip 2", en el que las contracciones del útero están asfixiando al niño, baja la frecuencia cardiaca y hay que agilizar o provocar el parto. Además, antes de que se haya llegado a "Dip 2", los médicos pueden realizar una amnioscopia a través del cuello uterino para comprobar el color del líquido amniótico.


2.2. Liberación tardía del meconio
En la situación opuesta, el bebé puede contener el meconio en su interior sin expulsarlo. Esto empieza a ser preocupante a partir de las 48 horas. Sin embargo no suele ser grave a no ser que se trate de casos excepcionales: malformaciones en el aparato digestivo o en el propio ano, espina bífida, problemas neurológicos, etc. En caso de que no sean causas físicas, las cuales se pueden comprobar fácilmente e incluso antes de que nazca el niño, se le provoca la expulsión de sus primeras heces. Basta con aplicar un poco del contenido de un supositorio y favorecer la deposición colocando sus nalguitas en posición fetal.

Afortunadamente, las situaciones de riesgo y las complicaciones en el parto no son muy habituales, la aspiración del meconio se produce en un porcentaje muy bajo de partos. En general, las madres dan a luz por vía vaginal o por cesárea sin llegar a sufrir complicaciones.


Volver al índice 

  3. Liberación precoz del meconio y su tratamiento
 
A pesar de que el parto se agilice o se realice una cesárea, si el bebé ha soltado el meconio en el interior, es probable que el niño lo aspire y pueda sufrir problemas respiratorios y digestivos. Cuando se produce el sufrimiento fetal, el bebé se asfixia y aspira el meconio -con más fuerza puesto que se ahoga-, enviándolo a las vías respiratoria y gástrica. Aunque suelen ser más graves las consecuencias por falta de oxígeno, la aspiración del meconio puede provocar al bebé un distrés respiratorio. Esto conlleva dificultades en la respiración que pueden ser más o menos graves, dependiendo del tiempo de aspiración. Por ello, los riesgos están muy controlados y los médicos están siempre preparados ante una posible cesárea de urgencia.

Del mismo modo, la vía gástrica y el estómago pueden estar afectados. Los desechos hacen que el aparato digestivo del bebé se desajuste y no tolere la leche materna, e incluso que el niño vomite cuando coma. En casos extremos de mucha cantidad de meconio aspirado, podría ser necesario un lavado de estómago. No obstante, lo habitual es que el bebé recupere el apetito en unos días.

Cuando el líquido amniótico turbio confirma que el meconio ha sido liberado y el bebé lo ha podido aspirar hay que actuar. Lo primero, una vez sacado el niño es estabilizar e incluso, si fuese necesario, reanimarlo. Una vez estabilizadas sus constantes vitales hay que limpiar las vías respiratoria y gástrica mediante la aspiración del meconio (incluso lavado de estómago). Además suelen ser necesarios los antibióticos. El médico le ausculta para observar cómo reacciona y para ver las dificultades respiratorias. Se hace también un examen total para descartar cualquier tipo de lesión, incluso una posible neumonía por aspiración.

La liberación del meconio no suele ser muy grave. La aspiración tiene que ser muy larga para que los problemas sean serios. Aunque las patologías pueden ser varias, las consecuencias suelen ser pequeñas y mediante el tratamiento y seguimiento del recién nacido pueden recuperarse los órganos que han sufrido. Desde el momento en el que nace el bebé, el médico puericultor se encarga de su cuidado, busca las causas del estrés del niño que han provocado la liberación del meconio y analiza de qué forma le ha afectado.

Europa Press

Con información facilitada por la Dra. Mª Lourdes Cárcar Benito, Pediatra y Médico Puericultor de atención primaria y por Mª. M. S., Matrona del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

PULEVAsalud


Volver al índice 

 
 Última actualización: 10/06/2009 11:57


comentarios

 Guardar en Área personal   Enviar   Imprimir   Inicio 
 
© Puleva Salud. Prohibida su reproducción total o parcial    
Política de privacidad
 
Conoce todo sobre los grandes temas de la medicina y sobre las enfermedades más frecuentes.
Descubre las claves de la alimentación humana y cómo conseguir que la nuestra sea saludable.
Cuídate con Pulevasalud.com y aprende a sacarte el máximo partido, estar en forma, vencer el estrés...
Toda la información sobre salud, nutrición y bienestar en cada momento de nuestra vida.
Conoce los secretos del cuerpo humano de una forma entretenida con nuestras aplicaciones multimedia
Una puerta abierta a la actualidad y al encuentro virtual de los usuarios en nuestros foros y chats
Conoce quiénes somos, las Sociedades Médicas que participan en Pulevasalud.com y cómo navegar por el portal
Regístrate en Pulevasalud.com y construye el portal a tu medida con los contenidos que más te interesen
Comparte tu experiencia sin lactosa
Avalado por las principales sociedades médicas