El brócoli, también llamado brécol, poco a poco va ganando un lugar en nuestra alimentación, ya que es poseedor de numerosas propiedades nutricionales que aportan grandes beneficios para la salud debido a su alto contenido en agua minerales y vitaminas. Estos componentes presentan valores diuréticos, antioxidantes, así como ser reguladores de numerosos procesos en nuestro organismo. Esta hortaliza posee un inmenso valor nutricional, que hace que el brócoli sea conocido como "La joya de la Corona de Nutrición".
El brócoli es una hortaliza cuyos beneficios se están poniendo de manifiesto en múltiples estudios.
Su acción diurética es debida a su alto contenido en agua y potasio, así como a una baja presencia de sodio.
Por ello el consumo de brócoli nos ayudará a eliminar el exceso de líquidos del organismo, lo cual resulta muy útil en personas que padezcan hipertensión, retención de liquidos y oliguria (escasa producción de orina).
No debemos olvidar que con la orina se eliminan también sustancias de deshecho disueltas en ella, como son, ácido úrico, urea, etc. y que al facilitar la eliminación del exceso de líquidos se facilita también la eliminación de estas sustancias.
Por eso está hortaliza va bien también para quien padece hiperuricemia, con o sin la aprición de gota, así como para los que son propensos a la formación de cálculos renales.
Su contenido en fibra le confiere acción laxante al brócoli.
Además de mejorar y prevenir el estreñimiento, la fibra contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en los diabéticos.
El brócoli es rico en dos carotenoides, luteína y zeaxantina, que protegen a la vista del daño solar. Éstos se concentran en la retina actuando como escudos protectores contra los rayos solares.
Su riqueza en luteína hace que las personas con tendencia a la degeneración macular tenga a esta hortaliza muy presente en su dieta.
Además esta sustancia es abundante en diferentes partes del ojo humano, donde actúa como protector frente al desarrollo de cataratas en la edad avanzada.
Los científicos relacionan el nivel de luteína con la disminución del riesgo de padecer trastornos cardiovasculares.
Estudios recientes ponen de manifiesto la habilidad de esta hortaliza para eliminar la bacteria Helicobacter Pylori (causa de ulceras y gastritis), así como proteger del cáncer de estómago.
La razón para tal efecto sería que el brócoli posee un alto contenido en un fitonutriente llamado sulforafano.
El brócoli es considerado el vegetal comestible número uno en cuanto a su efecto protector contra el cáncer (estómago, útero, mama, próstata, etc.), al poseer unos fitonutrientes (indol, sulforafano, y fenetilisocianatos) y a su riqueza en antioxidantes (como el betacaroteno, la vitamina C, el selenio, superóxido dismutasa y el Zinc).
Tal efecto protector es tan potente que hace que incluso se este investigando un posible uso farmacológico del mismo.
Se considera probado su efecto beneficioso para los pulmones. Investigadores estadounidenses señalan al brócoli como rico en ciertas sustancias capaces de regular la cantidad de componentes claves en el sistema de defensa epitelial de los pulmones.
Además señalan que el sulforafano podría impedir el proceso inflamatorio de los tejidos dañados en el pulmón.
Su alto contenido en folatos hace del brócoli un alimento ideal para dar a las mujeres embarazadas. Ya que una deficiencia en esta vitamina durante las primeras semanas de gestación puede dar lugar a que el futuro bebé tenga defectos en el tubo neuronal, como la espina bífida o la anencefalia.
Los anticonceptivos orales femeninos reducen la disponibilidad del folato, lo que hace que las mujeres que los tomen deben revisar el aporte dietético de esta vitamina para así prevenir posibles carencias. Por ello las mujeres que toman anticonceptivos pueden encontrar un buen aliado en el brócoli que aporta gran cantidad de ácido fólico.