Su consumo en ocasiones está contraindicado o puede que requiera de algunas precauciones.
- Por ejemplo, personas que siguen tratamiento con teofilina (usados en afecciones respiratorias crónicas. Éstas deben tener cuidado con el consumo del brócoli, ya que existe interacción entre este alimento y el fármaco, que pueden hacer que dicho medicamento pierda su efecto.
- También hay que evitar su consumo si tomamos ciertos medicamentos recetados para regular la coagulación sanguínea (Sintron), dado que el brócoli (y en general las verduras de hoja verde como la lechuga y las espinacas) posee un elevado contenido en filoquinona (fuente principal de vitamina K), dicha vitamina participa de una manera directa en la coagulación de la sangre.
- Igualmente si la función renal está alterada (caso de insuficiencia renal cónica) es necesario tener un control del potasio de la dieta (el brócoli es muy rico en potasio aporta (370 miligramos por 100 gramos de parte comestible), ya que se puede dar el caso de acumulación de dicho mineral al no ser los riñones capaces de eliminar el exceso de potasio. Esto lleva a entumecimiento de las piernas y brazos, arritmias, dilatación cardiaca, además de poner en peligro nuestro corazón y riñones.
- Del mismo modo es aconsejable evitar su ingesta en crudo si se sufre de problemas de riñón ya que los compuestos azufrados pueden provocar irritaciones en el tejido renal.
- No es recomendable en personas con dificultades digestivas. La fibra así como los compuestos azufrados que contiene pueden ser la causa de originar flatulencia y dificultades para digerir dicha hortaliza. En estos casos se recomienda tomarla en ensalada o cocerla con comino o hinojo.
- Las crucíferas en general presentan compuestos bociógenos, que son los responsables tanto de su aroma como de su sabor picante. Dichos compuestos poseen la capacidad de bloquear la utilización y absorción del yodo, con lo que frenan la actividad de la glándula tiroidea. Aunque es poco probable que estas sustancias antitiroideas lleguen a producir bocio, se recomienda a medida de precaución evitar un consumo habitual en crudo de estas hortalizas (col repollo, brócoli, coliflor, etc.) en personas que padecen hipotiroidismo.
Si usted se encuentran dentro de alguno de estos casos y quiere comer brócoli lo mejor es consultar al médico, para que le indique cual es la opción más correcta seguir en cada caso.