Es un pez pelágico, con un valor nutricional importante por su contenido en ácidos grasos, vitaminas y minerales. Aunque las personas que tienen ácido úrico elevado deben moderar su consumo, como con el resto de pescados azules. Con tan sólo 40 centímetros ha sido protagonista de acciones legales importantes y también de experimentos gastronómicos curiosos.
Jurel. Es un pescado espinoso y de fuerte sabor que aporta Omega 3.
Poblador de zonas pelágicas (alejadas de la costa), prefiere los fondos arenosos, de hasta 300 metros de profundidad.
Forma grandes cardúmenes, en los que pueden coexistir diferentes especies como el arenque, que se acercan a las costas para la reproducción, coincidiendo con el inicio del verano y con su mejor época de captura.
Lo podemos encontrar en las aguas de Pacífico Sur, en las del Atlántico, en el Mar Negro y Mar Mediterráneo.
Es un pez alargado y comprimido con grandes escamas que delimitan de forma clara una línea lateral, de trazado sinuoso.
Presenta una coloración azul verdoso en el dorso y el vientre plateado con manchas blancas. Tiene también una mancha oscura en el opérculo (zona que cubre las agallas).
Su talla habitual es de 40 centímetros, y ronda el kilo de peso, pero podemos encontrar ejemplares de mayor tamaño.
Esta considerado peligroso, porque tiene un aguijón venenoso en la aleta dorsal con el que hay que tener cuidado, pues su picadura es muy dolorosa.
Como pescado azul que es, es un pescado graso, 100 gramos de porción comestible, aportan aproximadamente 7 gramos de grasa (que a su vez aporta 9 kcal por gramo).
Como el resto de pescados azules presenta un perfil lipídico cardiosaludable, pues es rico en ácidos grasos esenciales Omega 3 que ayudan a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos. Al igual que otros pescados, es fuente de proteínas de alto valor biológico, es decir, con todos los aminoácidos esenciales (los que nuestro organismo no puede sintetizar).
Las proteínas son los materiales que desempeñan mayor número de funciones en las células del organismo: forman parte de la estructura básica de los tejidos, tienen funciones metabólicas y reguladoras y además son la base de la estructura del código genético.
Aporta también algunas vitaminas, como la B1, B2, B3 aunque en comparación a otros alimentos, como los cereales integrales, no es un aporte importante. Si que destaca su contenido en B12 (cobalamina), necesaria para la formación de glóbulos rojos y para el mantenimiento del sistema nervioso central. Además es la única vitamina hidrosoluble que se almacena, concretamente en el hígado, por lo que la carencia de esta vitamina es poco habitual.
Al ser un pescado graso, aporta además vitaminas liposolubles, como la A y la D, necesarias, entre otras funciones, para el buen estado de mucosas y tejidos y para el metabolismo del calcio respectivamente.
En cuanto al aporte mineral, como otros pescados, es fuente de magnesio, con funciones importantes para el organismo como producción y transporte de energía, contracción y relajación muscular, síntesis de proteínas o funcionamiento de diversas enzimas. También es fuente de yodo, necesario para la conversión de los alimentos en energía, para el correcto funcionamiento de la glándula tiroides y para la producción de hormonas tiroideas.
Como otros pescados azules, es rico en purinas, que el organismo transforma en ácido úrico, por lo que es un alimento poco recomendable para personas con hiperuricemia y/o gota.
El jurel es un pescado con un sabor pronunciado y con muchas espinas, por lo que su introducción en la dieta de personas que no son consumidoras habituales de pescado puede resultar difícil.
Una opción es no presentarlo entero, sino como ingrediente de otras preparaciones, masas de relleno, ensaladas... Otra opción, si el sabor no es un problema, es abrirlo por la mitad y quitar la espina central. Otra forma cómoda de consumirlo es en conserva.
Es una especie presente durante todo el año en el mercado, aunque la mejor temporada va de abril a octubre.
Si lo que queremos es consumirlo fresco, conviene elegir bien el ejemplar, ya que se deteriora rápidamente. Es importante fijarse en los indicadores de frescura del pescado, como son los ojos, las agallas, el olor, la firmeza de la carne...
También lo podemos comprar en conserva, congelado o ahumado, formas en las que la frescura del ejemplar no es determinante, debido al proceso de elaboración previo.
El jurel, junto con otras especies como la chirla y la merluza, fueron las especies más decomisadas durante el año pasado, en total fue alrededor de 73.000 kilos de peces inmaduros solo en Andalucía.
De las tres especies, el jurel supuso el 48,3% del total decomisado por los técnicos de la Consejería de Agricultura y Pesca, el Seprona y unidades de la Policía Nacional. Esta actuación no estuvo exenta de polémica, pues a partir del 1 de marzo del pasado año, la talla mínima para la captura del jurel aumentó en 3 centímetros, lo que provocó situaciones conflictivas como la descrita.
Preocupados por los niveles de obesidad existentes, los chilenos, han elaborado unas salchichas de salmón y jurel, con las que pretenden introducir o cambiar los hábitos de la población, empezando por los más pequeños, que suelen ser más reacios a la ingesta de pescado. Con esta forma de presentación eliminan el problema del olor, del sabor fuerte y de las espinas, por lo que aseguran que la aceptación del mismo es mayor. Aseguran también que las propiedades nutricionales de estos pescados permanecen intactas, es decir, se obtendría el mismo beneficio en cuanto a minerales, vitaminas, proteínas, ácidos grasos... aunque cuanto mayor es el procesado de los alimentos, más posible es que se alteren sus propiedades nutritivas.
Dª. Mª Pilar Herrero Jiménez
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética. Máster en Alimentación en el Adolescente y el Niño.
Puleva Salud
Fecha de creación: 24/11/2010 10:00:46 Última actualización: 25/11/2010 18:00