El hipotiroidismo se caracteriza por una disfunción que impide que la glándula tiroides produzca suficiente hormona tiroidea, dejando al organismo sin combustible para funcionar. La acción de las hormonas tiroideas es regular la tasa de oxidación celular prácticamente en todos los tejidos.
Los síntomas del niño hipotiroideo son rápidamente preocupantes. El niño hipotiroideo duerme mucho, llora poco, es torpe, tiene dificultad para la succión, está estreñido, su piel es pálida, seca y fría. Incluso puede tener bocio.
Más tarde, es evidente la desproporción entre la cabeza y el cuerpo, su cara es poco expresiva, la raíz de su nariz es ancha y plana, su cuello es corto y presenta una flaccidezmuscular.
Es frecuente la existencia de hernia umbilical.
Si el cuadro sigue progresando y no se ha reconocido ni tratado, se produce un retraso del desarrollo neurológico y esquelético.
Los huesos del cráneo no se cierran, se retrasa la formación del hueso de las extremidades y presentan anomalías, así como la dentición.
Además, el desarrollo psicomotor está seriamente retardado: la motricidad, el habla y la capacidad intelectual se comprometen hasta el punto de que los niños suelen sufrir una minusvalía psíquica
Se realiza mediante la clínica (síntomas y signos), exploración física y las pruebas de laboratorio que nos indicarán los valores de hormonas tiroideas.
Sólo el diagnóstico y el tratamiento precoces impedirán las alteraciones neurológicas y musculoesqueléticas que son irreversibles.
Por ello en la actualidad se realizan sistemáticamente a todos los recién nacidos unas pruebas metabólicas en sangre para detectar, entre otros, el hipotiroidismo congénito (la popular "prueba del talón"). La importancia de este estudio es crucial, ya que detectado a tiempo y tratado, el niño puede tener un desarrollo completamente normal.
Únicamente mediante el tratamiento con hormona tiroidea, si se administra antes del sexto mes de vida, serán reversibles las alteraciones intelectuales y esqueléticas.
El tratamiento de un cuadro de hipotiroidismo, independientemente de la causa, se basa en la administración de levo-tiroxina (hormona tiroidea activa o T4), en la cantidad necesaria para suplir la función de la glándula enferma. La dosis se ajusta con mediciones regulares de las concentraciones de la hormona en sangre, tras las que se aconseja la modificación del tratamiento, si resulta necesario.
La evolución sin tratamiento lleva a un deterioro progresivo psíquico y afectivo.
En casos muy graves (hoy día raros), se llega a un estado confusional y al llamado coma mixedematoso. La calidad de vida y las posibles complicaciones de esta enfermedad, dependen en gran medida de la constancia del paciente en la toma de su medicación y en la asistencia a los controles pertinentes.
Dr. D. Francisco Gilo Valle
Pediatra
Madrid
Fecha de creación: 16/05/2011 12:02:02 Última actualización: 17/05/2011 09:33