Este tipo de interacción ocurre:
- Interacción con fármacos que se metabolizan por la vía de la CYP1A2, CYP3A4 y CYP2C9. La ipriflavona es un inhibidor de las tres vías anteriormente señalada, por lo que puede incrementar potencialmente las concentraciones plasmáticas de los medicamentos metabolizados por estas isoenzimas, como la cafeína, clozapina, propanolol, haloperidol, zolmitriptán, celecoxib, fenitoina, fluoxetina, zafirlukast o warfarina.
Muchos ancianos que padecen demencia senil o Alzheimer son tratados con haloperidol y en su dieta se les dan batidos cuya base fundamental es la leche de soja, por ello en estos casos indíqueselo a su médico para evitar tal interacción.
- Un aumento de la toxicidad de fármacos que son metabolizados por algunas de estas isoenzimas como es el caso de la teofilina o fenitoina. En la bibliografía se recogen casos de un aumento en la concentración plasmática de teofilina al asociarse ipriflavona. En estos caos se produce un aumento de padecer efectos adversos y toxicidad.
- Interacción con un transportador (la glicoproteina P), la cual puede producir una modificación en la absorción e en la eliminación biliar de algunos medicamentos.
- Interfiere en el efecto terapéutico del tamoxifeno. Se ha comprobado que la soja por su propiedad estrogénica, puede anular la acción terapéutica de un tratamiento cuyo objetivo es combatir el cáncer de mama. El tamoxifeno controla esta enfermedad cuando ya esta diagnosticada, al reducir los niveles de estrógenos. Por lo tanto, la soja actuaría contrarrestando el efecto de este medicamento haciendo inútil la terapia. El efecto de este fármaco se pierde, porque al aumentar mucho los niveles de fitoestrógenos, estos tienden a competir por los receptores del tamoxifeno.