Por otro lado, la leche posee una sustancia llamada triptófano. El efecto sedante de un vaso de leche tibia puede deberse fundamentalmente a su contenido en triptófano.El triptófano es un aminoácido esencial, necesario para el crecimiento normal de los niños y para mantener el equilibrio nitrogenado del organismo, y como tal debe estar presente en la dieta. Este aminoácido es precursor de un neurotransmisor producido de manera natural por nuestro sistema nervioso, la serotonina. La serotonina está implicada en la regulación del sueño, el apetito y el ánimo.
El triptófano también es un precursor de la niacina,(también llamada ácido nicotínico, que es una vitamina hidrosoluble del grupo B).
Pero, aunque el triptófano puede actuar como un inductor del sueño y relajar el sistema nervioso, su acción puede verse potenciada por la presencia de otros componentes de la leche, como son el calcio y el magnesio.
El calcio y el magnesio pueden tener un efecto calmante y son necesarios para el equilibrio de nuestro sistema nervioso.
Si la leche es desnatada tendrá menos grasa. Esto es beneficioso para el sistema cardiovascular, sobre todo si tomamos grasa en cantidad con otros alimentos como carnes, embutidos, etc.
Pero hemos de tener en cuenta que si la leche pierde la grasa pierde las vitaminas A y D que van disueltas en la grasa. Por ello sería conveniente que la leche tuviera estas vitaminas añadidas.