Sin convertir tu oficina en un centro de rehabilitación, puedes ayudarles con un masaje de cinco minutos que los dejará renovados, revitalizados y eternamente agradecidos y dispuestos a echarte una mano cuando te superan las obligaciones. No necesitas de ningún equipo especial y lo puedes realizar con el compañero/a sentado en su mesa.
En el trabajo es donde más nos estresamos y acumulamos tensiones, ya sea por las largas horas frente a la mesa y el ordenador o por las exigencias de los múltiples jefes que caracterizan una gran empresa.
Por tanto, es muy típico oír quejarse a los compañeros de tener los hombros cargados, la espalda dolorida, dolor de cabeza y cuello, etc.
Sin convertir tu oficina en un centro de rehabilitación, puedes ayudarles con un masaje de cinco minutos que los dejará renovados, revitalizados y eternamente agradecidos y dispuestos a echarte una mano cuando te superan las obligaciones. No necesitas de ningún equipo especial y lo puedes realizar con el compañero/a sentado en su mesa.
Para nuestros primeros ejercicios, esta es la postura que debes tener: colócate de pie detrás de persona sentada, pon tus manos sobre los hombros con los pulgares hacia ti y los dedos hacia delante.
Paso 1. Amasa ambos hombros al mismo tiempo, aumentando la presión sin llegar a provocar dolor.
Puleva Salud le proporciona información orientativa, que en ningún caso pretende sustituir la consulta de un médico. Le recomendamos que acuda a él en caso de duda.