Leche. Es una ayuda estupenda para eliminar manchas difíciles en la ropa.
Manchas de tinta Para limpiar las manchas de tinta sumerge inmediatamente la parte manchada de la prenda en un recipiente con leche tibia, espera una hora y frótala. Luego lava normalmente.
Manchas de moho Para eliminar las manchas de moho de la ropa, ponla en un recipiente y cúbrela bien de leche, mantenla así durante unos días y lávala después.
Manchas de pintura Las manchas de pintura fresca se eliminan con un poco de leche tibia.
Manchas de fruta Frótalas con leche caliente durante unos minutos. A continuación aclara y lava normalmente.
Manchas de aceite Para limpiar las manchas de aceite, mezcla leche y limón y frótalas directamente con esta solución.
Manchas de óxido Existen preperados comerciales que las eliminan muy bien pero en caso de no disponer de alguno de ellos, puede ponerse sobre la mancha unas gotitas de limón con una gota de leche y dejarlo expuesto al sol unos minutos. La mancha desaparecerá.
Manchas de sangre Para quitar las manchas de sangre frótalas con leche muy fría.
Manchas de vino Para eliminar las manchas de vino remójalas con leche caliente y luego aclara con agua amoniacada.
Manchas amarillentas Para limpiar las manchas amarillentas que aparecen en servilletas o manteles blancos que guardamos desde hace tiempo, da buen resultado ponerla al sol, empapando de leche fría de vez en cuando.
Cuando los zapatos claros, sean del material que sean, se manchan con la lluvia, límpialos con zumo de limón y leche a partes iguales; déjalos secar a la sombra y dales lustre con una crema de su color. Si no tienes limón a mano, hazlo simplemente con leche.
Para limpiar los zapatos de charol e incluso los cinturones y bolsos de charol, pásales un algodoncito embebido en leche fría. Después frótalos con una gamuza limpia.
Para blanquear los objetos de marfil, deja durante un rato las piezas en remojo en un recipiente con leche y a continuación pásales un trapo empapado en agua oxigenada.
Para devolver a las joyas de oro su brillo original, ponlas a remojo en leche templada durante diez minutos. Luego, acláralas con agua y sécalas con un paño suave.
Cuando el interior de algún mueble huela mal introduce en él un vaso de leche muy caliente. Cierra las puertas y mantenlo ahí hasta que la leche se enfríe. Si el olor persistiera porque es muy fuerte, vuelve a repetir la operación.
Un truco muy eficaz consiste en colocar en el interior un recipiente con un poco de leche y una rodaja de limón. También es eficaz colocar en el interior del frigorífico un poco de carbón vegetal o un recipiente de bicarbonato.
Cuando las cazuelas de barro se rajan pueden volver a usarse si se cubren de leche, se hierve y se deje reposar durante un día entero. Lavar luego normalmente.
Puleva Salud
Fecha de creación: 25/11/2003 16:53:41 Última actualización: 19/10/2007 12:08
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