- La observación de la violencia en la televisión contribuye al desarrollo de este tipo de conducta mediante la imitación de modelos. Las investigaciones recientes están encontrando gran relación entre la cantidad de violencia que los niños observan y la conducta agresiva de estos en situaciones cotidianas.- Se ha podido comprobar que existe cierta relación con el tipo de estrategias que utilizan los padres para educar a sus hijos.
Así, por ejemplo, los padres que emplean conductas agresivas para educar a sus hijos, se las están enseñando para que ellos también las utilicen, y están aprendiendo que esta es una forma de conseguir de los demás lo que se quiere.
- Ciertas características del entorno pueden contribuir a que el comportamiento del niño sea más o menos agresivo. Las carencias afectivas, sobre todo entre padres e hijos, la falta de atención en los primeros años de vida, falta de coherencia a la hora de educar, es decir, lo que unas veces castigan en los niños, otras lo elogian.
Por otro lado los padres que son excesivamente permisivos, que dejan a sus hijos hacer lo que quieren, que no establecen normas de convivencia, etc. están contribuyendo a crear en los niños cierto desconcierto que repercutirá negativamente.
- En ocasiones los padres se descalifican delante de los hijos y utilizan la violencia entre ellos para resolver sus problemas. De esta forma los niños están aprendiendo que los conflictos y discrepancias entre las personas se resuelven acudiendo a la violencia.
- La mayoría de los niños agresivos no sabe responder a situaciones comprometidas y problemáticas de otra forma que no sea agresivamente. Esto es debido a que no han aprendido a responder de forma adecuada a estas situaciones, carecen de esas conductas necesarias y de respuestas adecuadas a cada situación.
Los niños no nacen sabiendo como se tienen que comportar en todas las situaciones conflictivas, como se tienen que relacionar con los demás, como tiene que canalizar esas tendencias que le llevan a conductas inadecuadas, etc. por lo tanto, hay que enseñarles.
- Los niños maltratados y aquellos que perciben su ambiente familiar con cierto grado de conflicto suelen mostrar niveles altos de agresividad.