La tos es un mecanismo de defensa del organismo para expulsar del árbol bronquial partículas extrañas o secreciones. Cuando se hace persistente puede provocar interrupción del sueño, fatiga o vómitos, generando gran preocupación a los padres. Existen variaciones según la enfermedad que la provoca que el pediatra puede identificar.
La tos no es una enfermedad en si misma es un síntoma de alguna enfermedad y aparece como un mecanismo de defensa del organismo para expulsar del árbol bronquial partículas extrañas o secreciones.
En algunas ocasiones, la tos puede hacerse persistente provocando interrupción del sueño, fatiga o vómitos y, aunque, generalmente, no obedece a una enfermedad importante puede generar gran preocupación a los padres.
Debemos evitar, como siempre, la automedicación. La tos no es una enfermedad sino un síntoma, por ello es preciso que el niño sea explorado por el pediatra para que determine la causa de la tos y prescriba un tratamiento correcto.
Hay una serie de medidas generales que pueden ser útiles en la mayoría de los niños, como pueden ser humidificar el ambiente, administrar líquidos abundantes para fluidificar las secreciones o descongestionar la nariz con suero fisiológico.
El tratamiento de la tos estará en función de la causa de la misma. En general, los medicamentos antitusígenos (dextrometorfano, cloperastina, codeína...) sólo deben utilizarse en aquellos casos en los que la tos impida el sueño, la alimentación o provoque vómitos.
Los mucolíticos tienen, generalmente, escasa eficacia en el tratamiento de la tos, por lo que debemos evitarlos.
La identificación de los distintos tipos de tos en el niño es una tarea difícil que el pediatra adquiere con la experiencia. Pero hay una serie de datos característicos de determinadas enfermedades que pueden ayudar a los padres a hacerlo:
- Alteraciones como la faringitis, adenoiditis y sinusitis provocan una tos irritativa, seca, en la estación invernal, de predominio nocturno.
- La laringitis provoca tos "perruna", disfonía, estridor.
- El asma y la hiperreactividad bronquial provoca tos seca, dificultad respiratoria, relacionado con ejercicio, aire fresco, humo del tabaco... y se presenta sobre todo primavera.
- La tosferina se caracteriza por tos seca, irritativa, en accesos (5-10 toses seguidas de una inspiración y "gallo final") puede asociarse a vómitos.
Son múltiples las causas de la tos. Entre las más frecuentes están las infecciones de vías respiratorias (resfriado común, faringitis, laringitis, sinusitis, aumento de las adenoides, bronquitis, traqueitis, neumonía...), enfermedades alérgicas (asma, rinitis...), cuerpos extraños en vías aéreas.