La naturaleza orgánica de los alimentos que tomamos a diario hace que puedan alterarse. Debido a su carácter estacional y a sus distintas procedencias, lo habitual es que se tengan que conservar durante cierto tiempo antes de ser consumidos.
Pescado. Necesita un tratamiento específico para evitar que se estropeen. (Archivo)
Hay alimentos que pueden almacenarse durante un amplio período de tiempo. Dentro de este grupo se encuentran los llamados alimentos estables, que no se alteran si se tratan con cuidado (como el azúcar, legumbres, etc.), y los alimentos inestables, que necesitan una manipulación más cuidadosa (como las patatas, las frutas, etc.).
Otros alimentos, por el contrario, gozan de un corto período de conservación y necesitan tratamientos específicos para evitar que se estropeen. Son los alimentos frescos o semifrescos como la carne, el pescado, los huevos o la leche.
Causas físicas La presencia de temperaturas demasiado altas o demasiado bajas, las pérdidas o ganancias de humedad y las radiaciones puede provocar la alteración de los alimentos.
Causas químicas También se producen alteraciones por causas químicas. Las grasas de los alimentos se oxidan dando sabor y olor característico al alimento, aun cuando se encuentran en baja proporción.
Causas biológicas Otras causas son las biológicas como los microorganismos, parásitos, insectos o roedores.
Dra. Dª. Ana María Roca Ruiz
Médica y Odontóloga Máster en Nutrición
Puleva Salud
Fecha de creación: 13/11/2000 18:32:37 Última actualización: 19/10/2007 08:59
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