Se conoce como síndrome alcohólico fetal a una serie de alteraciones físicas y mentales graves e irreversibles con las que nace el hijo de la mujer alcohólica.
La ingesta de alcohol, además de desprender un olor característico, produce habla cercenada, ataxia, disminución de la actividad mental y alteraciones del juicio y, en cantidades importantes, letargo, estupor y coma. Por ello llegar al diagnóstico de su uso-abuso de alcohol es relativamente fácil, hecho que no ocurre con otras drogas.
La gestante que usa-abusa del alcohol pone en grave riesgo al producto de la concepción.
El síndrome alcohólico fetal es la causa más frecuente de retardo mental teratogénico, o embriofetopatia, cuyos signos y síntomas más frecuentes, además de la oligofrenia, incluyen microcfalia (cabeza pequeña), irritabilidad durante la lactancia e hiperactividad durante la infancia, microsomia (peso y altura disminuidos), microftamia (ojos pequeños con hendiduras palpebrales cortas), maxilar superior y filtro hipoplásico, nariz corta y respingona.
No hay un nivel seguro de cantidad de alcohol ingerido por la gestante para que el producto de la concepción se afecte.
Sin embargo, la ingesta de unos 80 ml al día de alcohol (absoluto) constituye un riesgo grave para el embrión y el feto.
Tanto el etanol como su metabolito, que es el acetaldheido, difunden rápidamente por todos los compartimentos extra e intra-celulares del organismo y atraviesan la placenta ocasionando efectos deletereos definitivos sobre el embrión y el feto.
Dr. D. Rogelio Bayés
Profesor Titular de Pediatría
Facultad de Medicina - Universidad de Granada
Fecha de creación: 22/02/2001 11:29:43 Última actualización: 12/02/2008 10:34
Puleva Salud le proporciona información orientativa, que en ningún caso pretende sustituir la consulta de un médico. Le recomendamos que acuda a él en caso de duda.