En la actualidad existen tratamientos muy efectivos. Más del 90% de los hombres que acuden a un especialista logran recuperar la erección.A veces está indicado un tratamiento psicológico que lo dirigirá un psicólogo o un psiquiatra realizando varias sesiones para reducir la ansiedad y la preocupación asociada a la relación sexual.
Si se descubren bajos niveles de la hormona testosterona, podrían necesitarse complementos testosterona, ya sea en inyección, en píldoras o en parches. En los pocos casos en los que se indica este tratamiento la respuesta es muy rápida.
En los últimos años se ha producido un aumento del tratamiento con medicamentos.En la terapia transuretral, la medicación se aplica a través de un pequeño cilindro que se introduce en el orificio por el que sale la orina. La medicación es absorbida por los tejidos del pene y se produce la erección.
Este tratamiento tiene la ventaja de no requerir el uso de aguja, pero tiene menor eficacia que la inyección intracavernosa. En esta última se inyectan sustancias en el pene que facilitan la entrada de sangre y su retención. Permite tratar eficazmente el 90% de las impotencias, y la inyección se aplica antes de la relación sexual y tarde de 5 a 15 minutos en producir una erección que durará entre 30 y 45 minutos. Estudios europeos demuestran que el uso de este tipo de tratamiento mejora considerablemente la calidad de vida de la pareja.
Más recientemente se han obtenido pastillas contra la impotencia que son una revolución en este campo, y que evitan terapias más agresivas, pero siempre deben estar reguladas por el médico.
También se disponen de dispositivos mecánicos, que según su modo de aplicación pueden ser externos (bomba de vacío) o internos (prótesis de pene).
En los primeros, el pene se introduce en un cilindro del que, mediante un mecanismo, se saca el aire y se realiza el vacío. Esto provoca la entrada de sangre en el pene y produce la erección. Entonces se coloca un anillo en la base para retener la sangre y conservar la rigidez.
Las prótesis son cilindros de silicona o similares que se introducen en los tejidos esponjosos del pene mediante una operación. Estas prótesis pueden dar lugar a un estado permanente de erección o transitorio si llevan un mecanismo hidráulico que solo se endurece cuando se activa. Las prótesis se indican para pacientes que no recuperan la erección con el uso de medicinas (5% de los mismos en España).
En casos muy seleccionados de obstrucción arterial localizada podría indicarse la cirugía vascular arterial consiguiendo la unión entre una arteria sana abdominal y los vasos sanguíneos del pene.
En pacientes muy concretos con problemas para retener sangre puede indicarse la cirugía vascular venosa que consiste en quitar u obstruir el mayor número de venas para evitar el escape excesivo de sangre, mejorando su retención dentro del pene.
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Dr. D. Bartolomé Arias Chamorro
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Licenciado en Medicina y Cirugía
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Universidad de Granada
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