Existe hoy día un gran número de personas que sin saber porqué experimentan un miedo intenso y persistente ante determinados objetos o situaciones, llegando a interferir en sus vidas de tal forma que les impide llevar una vida normal. Son las fobias.
La fobia es un temor irrazonable e injustificado ante situaciones y objetos específicos. La persona es consciente de que este miedo no tiene sentido, llega a hacer grandes esfuerzos para vencerlo, pero no puede evitarlo. La mayoría de las personas organizan su vida intentando enfrentarse a estas situaciones, pero en muchas ocasiones se hace imposible.
Ante la presencia del estímulo fóbico aparece inmediatamente las respuestas de ansiedad, inquietud, temblores, taquicardias, sudoración, mareos, gritos, aceleración de la frecuencia cardiaca, ... La intensidad con la que se presentan estos síntomas va a variar dependiendo de la distancia o cercanía de la situación u objeto fóbico. Cuanto más cerca se encuentre la persona del estímulo fóbico, mayor será el nivel de ansiedad y la intensidad de los síntomas.
Aracnofobia. El miedo a las arañas es una fobia bastante común. (Puleva Salud).
Las fobias se pueden clasificar en función de las características del objeto o situación que las produce, lo que implica la denominación de la fobia en función del nombre de dicho objeto o situación. Se denominan con el prefijo latino del objeto que se teme seguida del subfijo latino "fobia" que significa miedo.
Las fobias más frecuentes son:
- Agorafobia (agora= plaza): miedo a encontrarse en lugares de los que podría ser difícil escapar. Suelen ser los espacios abiertos, lugares donde hay mucha gente, etc. Este trastorno de ansiedad puede limitar mucho la vida social del que la padece, que no se atreve a salir a la calle y tiende aquedarse en casa.
- Claustrofobia: miedo a los lugares cerrados, por ejemplo los ascensores.
La mayoría de las fobias se desarrollan durante la primera y segunda infancia, aunque la edad de aparición va a variar mucho dependiendo del tipo de fobia. En cualquier caso, entre los posibles factores que pueden influir en su aparición destacan:
- Exposición o vivencia de un acontecimiento traumático: muchas personas que han sido atacadas por algún animal, han tenido un accidente, han permanecido encerradas en durante mucho tiempo, etc., es posible que desarrollen algún tipo de fobia que esté relacionada con alguno de los estímulos presentes durante el acontecimiento traumático.
- Aprendizaje por observación: cuando un niño presencia las reacciones de ansiedad y respuestas traumáticas de un adulto ante el estímulo fóbico, es decir, ha estado presente cuando otras personas responden con miedo o resultan dañados; es posible que el niño se asuste y aprenda a tener la misma reacción que el adulto en un futuro ante el mismo estímulo.
- La transmisión de información: Por advertencias de los padres sobre los peligros de determinados animales, accidentes, catástrofes, etc.
Las fobias no siempre requieren tratamiento, aunque el asesoramiento profesional siempre puede ser de gran ayuda para quien las sufre.El tratamiento es necesario cuando estas empiezan a limitar la propia vida.
Las técnicas que se están utilizando actualmente para el tratamiento de las fobias están dando resultados muy satisfactorios. Las más utilizadas son:
- El descondicionamiento: consiste en emparejar los estímulos temidos con objetos agradables.
- La desensibilización sistemática: Consiste en exponer a la persona al estimulo fóbico, presentándoselo gradualmente y en circunstancias de relajación. Se puede empezar con la exposición en la imaginación y posteriormente pasar a situaciones reales.
- La inundación: consiste en exponer directamente al individuo a la situación fóbica, se intenta convencer a la persona de que permanezca en la situación fóbica hasta que se encuentre mejor y repita esta conducta hasta que se convierta en una rutina.
Dª. Trinidad Aparicio Pérez
Psicóloga clínica. Psicóloga escolar
Granada
Fecha de creación: 18/06/2001 10:16:11 Última actualización: 19/10/2007 10:18